Espero que vuestro fin de semana haya ido genial y sobre todo hayáis descansado. Ya comenzamos septiembre con nuevas secciones, una de ellas relacionada con la historia de la moda. Tuvo más éxito del que esperaba, cuando pensé en esta sección dudé porque no sé si os aburriría, pero creo que a todas nos gusta saber donde nacen las prendas que usamos día a día, el significado que tienen, saber más de sus creadores...
Hoy es el turno de la camisa blanca, una prenda básica que todas debemos tener en el armario, esta prenda ha sufrido muchas variaciones y ha sido reinterpretada por la gran mayoría de diseñadores. Dicen que la camisa blanca es una de las prendas más antiguas de la historia, según cuentan los historiadores data del siglo V a.C. Los egipcios ya la usaban para trabajar, eso sí, no eran como las vemos hoy día, no tenían mangas, ni botones, tenían una forma rectangular y una abertura en el cuello, la denominaron Kalisiris.
Sin embargo en la Edad Media estuvo considerada como una prenda de ropa interior ya que se usaba debajo de otras prendas, aunque siempre dejando ver el cuello de la camisa. Las primeras camisas se ponían pasándolas por la cabeza, al igual que las camisetas, no es hasta unos años después cuando deciden incluir los botones. ¿Sabéis por qué los botones de las camisas masculinas se abrochan diferente a las femeninas? Porque así los hombres de la época podían desabrocharse la camisa con la mano izquierda mientras con la derecha desenfundaban su espada para luchar. Curioso ¿verdad?
Es ya en el siglo XIX cuando comienza a ser más popular porque la camisa blanca se convierte en un símbolo de la aristocracia inglesa, llevarla denotaba una cierta distinción y elegancia, decían que solo los adinerados podían llevarla blanca y limpia.
Aunque anteriormente ya se podían encontrar modelos de camisas con botones, no es hasta el año 1871 cuando se patenta por una firma de sastres ingleses Brown, Davies & Co. Esta llevaría botones en la parte frontal y central de la camisa.
Ya por último si hablamos de la historia de esta prenda no podemos olvidar a Coco Chanel, que en 1920 decide producir camisas para la mujer, para intentar dejar de lado los incómodos corsés que llevaban las mujeres de la época y buscando así la comodidad que siempre quería para la mujer. Coco siempre tuvo una visión de la moda muy diferente a la época en la que vivía, aunque de esto ya os hablaré otro día.
A día de hoy la camisa blanca es una de las prendas que más posibilidades tiene, en cuanto a complementos, formas de combinarlas, eventos...Va con todo, y todas podemos encontrar la nuestra, aunque a veces cuesta pero siempre hay un modelo perfecto para cada persona.
Sin embargo en la Edad Media estuvo considerada como una prenda de ropa interior ya que se usaba debajo de otras prendas, aunque siempre dejando ver el cuello de la camisa. Las primeras camisas se ponían pasándolas por la cabeza, al igual que las camisetas, no es hasta unos años después cuando deciden incluir los botones. ¿Sabéis por qué los botones de las camisas masculinas se abrochan diferente a las femeninas? Porque así los hombres de la época podían desabrocharse la camisa con la mano izquierda mientras con la derecha desenfundaban su espada para luchar. Curioso ¿verdad?
Es ya en el siglo XIX cuando comienza a ser más popular porque la camisa blanca se convierte en un símbolo de la aristocracia inglesa, llevarla denotaba una cierta distinción y elegancia, decían que solo los adinerados podían llevarla blanca y limpia.
Aunque anteriormente ya se podían encontrar modelos de camisas con botones, no es hasta el año 1871 cuando se patenta por una firma de sastres ingleses Brown, Davies & Co. Esta llevaría botones en la parte frontal y central de la camisa.
Ya por último si hablamos de la historia de esta prenda no podemos olvidar a Coco Chanel, que en 1920 decide producir camisas para la mujer, para intentar dejar de lado los incómodos corsés que llevaban las mujeres de la época y buscando así la comodidad que siempre quería para la mujer. Coco siempre tuvo una visión de la moda muy diferente a la época en la que vivía, aunque de esto ya os hablaré otro día.
A día de hoy la camisa blanca es una de las prendas que más posibilidades tiene, en cuanto a complementos, formas de combinarlas, eventos...Va con todo, y todas podemos encontrar la nuestra, aunque a veces cuesta pero siempre hay un modelo perfecto para cada persona.
¿Tenéis una camisa blanca en vuestro armario?
¿Creéis que es una prenda básica?Gracias por estar ahí, por vuestros comentarios, por vuestros mails, consultas...
¡Feliz Lunes!



















