¿Qué tal ha ido el puente? Espero que lo hayáis disfrutado y que también hayáis podido descansar. La vuelta a la realidad no sabe igual cuando sabemos que pronto vendrán más días de descanso, así que hoy parece que no se hace tan cuesta arriba la vuelta a la rutina.
Ya sabéis de mis problemas con el acné adulto, actualmente estoy siguiendo de nuevo otro tratamiento para intentar acabar con él, aunque soy consciente de que es algo complicado y que quizás en unos años vuelva a aparecer.
Con la vuelta del acné, tengo la piel con más imperfecciones y con más grasa, así que he tenido que cambiar de base de maquillaje para conseguir tapar las marcas y tener un acabado mate, todo lo contrario a lo que me suele gustar de una base, prefiero bases más ligeras, y con acabados más naturales, pero ahora tengo la piel tan cambiada que me pedía otras necesidades.
Después de pensar cual compraba, me decidí por Estée Lauder Double Wear Light Quizás algunas os estaréis preguntando por qué no elegí la Double Wear normal, y es que ya la probé hace unos años, y cubría demasiado, deja un efecto máscara que a mi no me gusta, y que si tenemos alguna arruga la pronuncia demasiado.

